Aristofanes
TIRACLEÓN
¡Oh, señor soberano, Apolo Caminero mi vecino, protector de mi umbral, acepta este nuevo rito, oh señor, que nosotros inauguramos para mi padre! Haz que se le acabe ese carácter agrio y duro en exceso, añadiendo un poco de miel de Anticira a su humorcillo. Que sea desde ahora dulce con la gente, que se apiade de los acusados más que de los acusadores y llore con los suplicantes; que deje de tener mala leche y elimine las ortigas de su cólera.
LAS AVISPAS ( Aristófanes)
Editorial Gredos

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